La viceministra de Turismo de Perú, Aracelly Laca, reafirmó el compromiso del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) de continuar impulsando una regulación moderna, técnica y equilibrada de casinos, tragamonedas, juegos a distancia y apuestas deportivas, que brinde seguridad jurídica a los operadores autorizados y promueva la inversión responsable.
La funcionaria brindó un discurso durante un evento de la industria de juego que se realizó en Lima la semana pasada. Allí, destacó que estas actividades, dentro de un marco regulatorio claro y con una adecuada fiscalización, contribuyen a la economía formal, generan empleo, promueven inversiones, recaudan recursos para del Estado y permiten acciones en beneficio del turismo, el deporte y el desarrollo de capacidades.
En el caso del Perú, señaló que el impuesto recaudado por los casinos y máquinas tragamonedas, le permite al MINCETUR financiar, a través de los Centros de Innovación Tecnológica (CITE) de Artesanía y Turismo, la asistencia técnica y la mejora de capacidades de artesanas y artesanos del país.
Asimismo, resaltó los avances alcanzados por el Perú en la regulación de los juegos a distancia y apuestas deportivas, que hoy cuentan con un marco normativo específico, reglas claras, procedimientos de autorización, exigencias técnicas, mecanismos de fiscalización y obligaciones orientadas a proteger a los usuarios, promover la formalidad y combatir el juego ilegal.
La industria del juego genera más de 120 millones de soles
El mercado peruano de las apuestas genera más de 120 millones de soles destinados al desarrollo y la promoción turística, consolidándose como una fuente relevante de financiamiento para el sector, aseguró Fernando Calderón Castro, presidente de la Sociedad Nacional de Juegos de Azar (SONAJA).
En el marco de una entrevista con el sitio Turiweb, el ejecutivo contó que este aporte proviene de la recaudación del impuesto aplicado tanto a los casinos y tragamonedas (juegos presenciales) como a las plataformas de casinos y apuestas a distancia (juego online), cuyos ingresos son distribuidos parcialmente al MINCETUR para acciones de promoción, infraestructura y fiscalización turística.
De acuerdo con Calderón Castro, la recaudación total del sector alcanzó los 465 millones en 2025, evidenciando la creciente importancia de esta actividad en la economía nacional. Sin embargo, advirtió que el subsector presencial enfrenta una contracción sostenida, con una reducción de locales y menores niveles de ingresos en comparación con el periodo prepandemia.

En cuanto a la distribución de estos recursos, el esquema varía según la modalidad de juego. En el caso de los casinos y tragamonedas presenciales, el 60 por ciento de lo recaudado se destina a las municipalidades provinciales y distritales donde operan estos negocios, el 15 por ciento al Mincetur, el 10 por ciento al Instituto Peruano del Deporte (IPD) y el 15 por ciento al Tesoro Público.
Por su parte, en el ámbito online, el 40 por ciento de la recaudación se asigna al Mincetur, mientras que el 20 por ciento se dirige a programas de salud mental, otro 20 por ciento al IPD y el 20 por ciento restante al Tesoro Público.
Calderón Castro señaló que la preocupación del sector responde, en gran medida, a una “sobrerregulación tributaria”, particularmente por la aplicación del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) a ambas modalidades de juegos de azar, el cual calificó como “antitécnico”. Más aún, considerando que ya pagan el impuesto especial al juego.
“Técnicamente están mal diseñados y lo que va a generar es matar la industria, a sus ingresos y a los puestos de trabajo. Aquellos países que han sobrerregulado la actividad en impuestos han reducido sus ingresos, pero lo que ha crecido es el juego ilegal”, afirmó.
En ese sentido, alertó que una carga fiscal excesiva no elimina la demanda, sino que incentiva el uso de plataformas ilegales extranjeras, afectando la recaudación del Estado y la formalización del sector.
Pese a este escenario, Calderón destacó el rol de los juegos de azar dentro del turismo de entretenimiento, señalando que esta actividad dinamiza el flujo de visitantes y el consumo en destinos como Tacna, donde turistas extranjeros llegan atraídos por la oferta de casinos.