El IBJR aprueba la decisión de Apple de habilitar aplicaciones de apuestas en la App Store
El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) calificó la decisión de Apple de permitir aplicaciones de juegos online y apuestas deportivas regulados en la App Store como un hito para la consolidación del mercado regulado en Brasil.
Según la entidad, la medida fortalece el proceso de regulación al facilitar que los apostadores identifiquen qué operadores están autorizados por la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda (SPA/MF).
Apple tomó esta decisión semanas después de que la Cámara de Diputados enviara un oficio solicitando que la empresa habilitara aplicaciones de apuestas reguladas en la App Store. Google, principal competidor de Apple, ya había autorizado apps de apuestas en la Play Store hace casi un año.
Para el IBJR, contar con plataformas de apuestas reguladas en las principales tiendas de aplicaciones funciona como un filtro de ciberseguridad y contribuye a proteger a los consumidores de los riesgos asociados al mercado clandestino de apuestas.

Brasil: IBJR pide fiscalización permanente
A pesar de la evaluación positiva, el IBJR destacó que la efectividad de la medida depende de una fiscalización permanente. La entidad señaló que todavía es posible encontrar aplicaciones ilegales en grandes plataformas digitales, lo que mantiene la necesidad de un monitoreo continuo por parte de las autoridades y de las empresas.
El IBJR también mencionó datos del Instituto Locomotiva, en conjunto con LCA Consultoría, que indican que el mercado ilegal de apuestas mueve cerca de 40 mil millones de reales por año en Brasil. El relevamiento también estima pérdidas anuales de 10.8 mil millones de reales en recaudación fiscal.
“En este contexto, las acciones que facilitan la distinción entre el operador legal y el no autorizado son esenciales”, reforzó el IBJR.
El IBJR también afirma que la presencia de aplicaciones reguladas en la Play Store y en la App Store refuerza el compromiso con el juego responsable. Entre los mecanismos mencionados se encuentran el control de edad para impedir el acceso de menores, la exhibición de alertas sobre los riesgos asociados al juego y la oferta de mecanismos de autoexclusión.
