Rincón Jurídico, Carlos José Riofrio: “La regulación de las apuestas deportivas en Ecuador es un avance, pero todavía no es suficiente”
La entrada en vigor del nuevo Reglamento General a la Ley Orgánica del Deporte marca un antes y un después para el mercado de los pronósticos deportivos online en Ecuador. Por primera vez, el país cuenta con un marco regulatorio específico que establece un sistema de licencias, incorpora obligaciones en materia de prevención del lavado de activos, fija restricciones publicitarias y define mecanismos de control para los operadores de apuestas que deseen desarrollar su actividad de forma legal.
Sin embargo, aunque la normativa representa un paso importante hacia la regulación de un mercado que durante años operó prácticamente sin reglas específicas, todavía existen interrogantes sobre su implementación y sobre la capacidad de las autoridades para garantizar que las nuevas disposiciones se traduzcan en un entorno competitivo, seguro y atractivo para la inversión.

Carlos José Riofrio, socio director y fundador de Riofrio Bustamante – Law Firm, concedió una entrevista a SBC Noticias para hablar sobre el alcance del nuevo reglamento, destacó los avances que introduce respecto del escenario anterior y advirtió que el verdadero éxito del modelo dependerá de la capacidad del Estado para combatir eficazmente el juego ilegal, fortalecer la institucionalidad y corregir algunos aspectos que, a su juicio, podrían afectar la competitividad del mercado regulado.
Riofrio describió a Ecuador como “uno de los pocos mercados mixtos a nivel mundial”, al recordar que el país mantiene una prohibición, surgida de una consulta popular, sobre la operación de casinos físicos y casas de apuestas, mientras que las reformas normativas recientes permiten el desarrollo de los pronósticos deportivos online.
En ese contexto, consideró que la aprobación del reglamento constituye un avance significativo, aunque aclaró que todavía no alcanza para brindar la seguridad jurídica que requieren los inversores internacionales.
“Sin duda, la implementación del reglamento es un avance sumamente importante, pero desde mi criterio no suficiente. Las normas principales de regulación debieron tener un rango legal, para que su implementación transmita la seguridad suficiente a favor de posibles inversionistas”, afirmó.
Además, sostuvo que uno de los grandes interrogantes será conocer cuál será la postura de las autoridades frente al mercado ilegal y hasta qué punto estarán dispuestas a aplicar controles efectivos contra quienes operen fuera del nuevo marco regulatorio.
Un mercado que pasó de no tener reglas a contar con una regulación específica
Para el especialista, el reglamento representa un cambio radical respecto de la situación que existía apenas unos años atrás: “Definitivamente es un avance respecto de lo que ocurría en el Ecuador hace tres años, en donde literalmente no había nada de norma y era un mercado completamente desregulado”.
Aunque calificó la normativa como “una buena norma” y destacó que incorpora “aportes de vanguardia”, también señaló que aún resta conocer cómo funcionará en la práctica la institucionalidad encargada de supervisar su cumplimiento.
En ese sentido, insistió en que el escenario ideal habría sido la aprobación de una ley específica para regular la actividad, ya que ello habría otorgado una mayor estabilidad jurídica al sector.
Las principales novedades del reglamento
Al analizar las innovaciones más relevantes introducidas por la nueva regulación, Riofrio destacó especialmente la creación del sistema de licencias para operadores de pronósticos deportivos, las disposiciones relacionadas con la protección de datos personales de los usuarios y las nuevas reglas que limitan la participación de influencers en la promoción de plataformas sin autorización estatal.
A su juicio, estas medidas permiten ordenar un mercado que hasta ahora carecía de reglas claras y diferenciar con mayor precisión a los operadores legales de aquellos que funcionan al margen de la normativa.
No obstante, mostró una postura crítica respecto del régimen tributario implementado para el sector: “Capítulo aparte merece el hecho de que se volvió a introducir un régimen tributario absurdo para las empresas de pronósticos deportivos, en donde deben generar reportes por cada transacción de los jugadores, en lugar de lo que se venía trabajando respecto de un consolidado mensual”.
Según explicó, este cambio incrementa considerablemente la carga operativa para los operadores y dificulta tanto la gestión administrativa como las tareas de control. Por ello, expresó su expectativa de que la autoridad tributaria reconsidere este esquema en el corto plazo.
El costo de la licencia, una barrera de entrada
Otro de los puntos que genera preocupación para el abogado es el valor fijado para obtener la Licencia Única de Operación. El reglamento establece un costo anual equivalente a 655 salarios básicos unificados, cifra que Riofrio considera excesiva.
“Es una barrera de entrada. Considero particularmente que el monto es excesivo, sin un análisis correcto del mercado”, aseguró. Si bien respaldó la existencia de una licencia como mecanismo para diferenciar el juego legal del ilegal y fortalecer los controles estatales, advirtió que ese costo únicamente tendrá sentido si las autoridades cumplen con su obligación de perseguir a los operadores clandestinos.
“Si no se combate el juego ilegal en contraprestación a lo pagado por dicha licencia, quedará en un impuesto directo adicional sin ningún beneficio para quien lo pague”, sostuvo.
Ecuador, un mercado atractivo para operadores internacionales
Pese a sus observaciones, Riofrio considera que Ecuador ofrece importantes oportunidades para empresas internacionales interesadas en ingresar al mercado. Desde su perspectiva, la prohibición de las apuestas presenciales concentra prácticamente toda la demanda en las plataformas digitales de pronósticos deportivos, lo que convierte al país en un escenario atractivo para operadores con experiencia internacional.
“Antes que desafíos considero que son ventajas”, explicó. En ese contexto, señaló que las empresas deberán competir principalmente a través de estrategias de captación y fidelización de clientes, mientras que la obtención de la licencia oficial funcionará como un elemento diferenciador entre operadores legales e ilegales. Asimismo, destacó que las compañías con sólidos programas de cumplimiento deberían observar con optimismo el mercado ecuatoriano.
“Empresas serias con autorregulaciones y controles propios deberían ver al mercado ecuatoriano con gran optimismo”, afirmó, aunque remarcó que esas empresas también tendrán derecho a exigir al Estado un combate efectivo contra las plataformas clandestinas.
Los desafíos de la regularización
Respecto del período de 90 días otorgado para que los operadores existentes soliciten su licencia, Riofrio recordó que todavía se encuentra en elaboración una normativa complementaria que regulará aspectos específicos de los pronósticos deportivos.
Esta situación, indicó, genera incertidumbre sobre la coordinación entre ambos procesos regulatorios y plantea interrogantes respecto de los plazos de implementación. Más allá de ello, insistió en que el verdadero desafío comenzará después de la emisión de las licencias. A su entender, será indispensable que las autoridades desarrollen controles permanentes sobre operadores grandes, medianos y pequeños.
“Si es que hay una señal fuerte por parte de la autoridad de sanción o control, entonces el hecho de contar con la licencia será un incentivo para operadores; de lo contrario se seguirá operando en un mercado de impunidad”, advirtió.
El impuesto sobre los premios y el riesgo de migración al mercado ilegal
Uno de los aspectos más debatidos del nuevo reglamento es la retención del 15 por ciento sobre los premios obtenidos por los jugadores. Según explicó Riofrio, algunos operadores ya decidieron absorber ese costo para evitar perder clientes frente a plataformas no reguladas.
“Muchos operadores optaron por asumir este valor para que sus jugadores no migren a plataformas ilegales”, reveló. El abogado considera que el éxito de esta medida dependerá exclusivamente del nivel de control que ejerza el Estado sobre el mercado clandestino.
“Si es que se hace estos controles y se erradica el juego ilegal, entonces poco a poco se puede acostumbrar al jugador a saber que parte de su premio debe ser retenido por concepto de impuestos”, explicó.
No obstante, manifestó su desacuerdo con la creación de este tributo. “Particularmente veo innecesario gravar estas ganancias cuando la gestión del operador como tal ya se encuentra gravada en la renta generada, y mucho más si se toma en cuenta el costo de la licencia de operación”, afirmó.
El próximo desafío: una ley específica y un regulador fuerte
Finalmente, Riofrio considera que Ecuador puede aprovechar la experiencia de otros mercados latinoamericanos para perfeccionar su modelo regulatorio.
Mencionó los avances logrados en Argentina mediante fiscalías especializadas para combatir el juego ilegal, el fortalecimiento institucional alcanzado por Colombia y los mecanismos de colaboración entre regulador y operadores implementados en El Salvador.
A partir de esos antecedentes, sostuvo que el siguiente paso debería ser la elaboración de una ley específica para regular la actividad, revisar el valor de las licencias y fortalecer de manera decidida la lucha contra el juego ilegal.
“El ecuatoriano prioriza mucho el costo-beneficio en la transacción, por lo que, si ve muchas trabas en el mercado legal como retenciones, mal servicio y poco control de otras opciones, migrará al juego ilegal en caso de que tenga esa oferta de mayor rédito”, alertó.
En ese sentido, concluyó que únicamente una política firme de fiscalización permitirá consolidar un mercado sostenible: “Un control fuerte en ese sentido permitiría minimizar esta situación y generar un crecimiento sostenido beneficioso para todo el ecosistema de los pronósticos deportivos”.
