El Instituto Brasileño para el Juego Responsable (IBJR) compartió su postura oficial sobre Novo Desenrola Brasil, un programa de renegociación de deuda lanzado por el Gobierno Federal el 4 de mayo.
Todos los brasileños que se adhieran a Novo Desenrola Brasil, también conocido como Desenrola 2.0, tendrán prohibido realizar apuestas online durante 12 meses. Sin embargo, esta medida solo impide a los beneficiarios utilizar el mercado de apuestas regulado.
En su comunicado, el IBJR afirma que la efectividad de las medidas de protección financiera previstas en Desenrola 2.0 depende de una acción más rigurosa contra el mercado de apuestas ilegales. Según la entidad, las restricciones aplicadas al sector regulado pueden incentivar a los usuarios a migrar a plataformas clandestinas, que operan sin supervisión ni mecanismos de protección al consumidor.
Para respaldar su postura, IBJR citó datos de un estudio de LCA Consultoria, según el cual las apuestas realizadas en plataformas autorizadas representaron el equivalente al 0,46 por ciento del consumo de los hogares en Brasil en 2025.
Para la organización, este porcentaje indica una menor participación de las apuestas reguladas en los presupuestos brasileños y refuerza la idea de que el alto costo del crédito sigue siendo el principal factor del endeudamiento de las familias brasileñas.
IBJR: Las plataformas clandestinas mueven alrededor de 40 mil millones de reales
El instituto afirma que el mercado de apuestas ilegales mueve alrededor de 40 mil millones de reales anuales en Brasil. IBJR enfatizó que estos operadores operan fuera del marco regulatorio, sin obligaciones de juego responsable, controles de integridad ni canales formales de protección al consumidor.
La organización también expresó su preocupación por la proximidad del Mundial, un período que tiende a incrementar el volumen de apuestas deportivas. Según IBJR, cualquier laguna en las restricciones del sector autorizado podría ser explotada por operadores no autorizados, incluidas plataformas vinculadas a prácticas delictivas.
El instituto estima que el desplazamiento del consumo hacia el mercado negro podría representar una pérdida potencial de 10.800 millones de reales en ingresos para el país.
Según la evaluación del IBJR, la protección de los ciudadanos y la integridad de Novo Desenrola Brasil dependen de una acción coordinada entre el gobierno y el sector privado. La organización aboga por políticas públicas que combinen educación financiera, el fortalecimiento de prácticas de juego responsable y una ofensiva contra los sitios web clandestinos.
Según el instituto, el objetivo debe ser garantizar que la actividad de apuestas se desarrolle dentro de un ecosistema regulado y supervisado, con mecanismos de transparencia y seguridad para los usuarios.
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